Guía
Cómo se prepara una lista de temas para una boda
Del primer correo al último baile: momentos clave, temas que no deben sonar y comodines según responda la pista.
Leer la guíaNo todos los eventos piden lo mismo. Una boda en un salón con techos bajos no se monta igual que una fiesta de empresa en un pabellón, y quien organiza suele querer ver antes cómo se ha resuelto algo parecido. Aquí reunimos lecturas y casos que responden a las dudas más repetidas en las primeras conversaciones: cómo se arma la lista de temas, qué hacer cuando el espacio aprieta o por qué seguimos cargando vinilos además de la controladora.
Guía
Del primer correo al último baile: momentos clave, temas que no deben sonar y comodines según responda la pista.
Leer la guíaTécnica
Refuerzo compacto, orientación de cajas y pruebas de microfonía en el punto más alejado del salón.
Ver montajesEquipo
Bloques de música seleccionada en vinilo y transiciones o peticiones resueltas desde la controladora.
Ver casoEn cada bolo surgen las mismas dudas a última hora. Aquí dejamos por escrito cómo trabajamos cuando hablamos de personas concretas: quién pincha, quién monta, qué se entiende por sesión en vivo y hasta dónde llega nuestra parte. Si algo no encaja con tu celebración, mejor saberlo antes de reservar.
Pinky lleva la selección y la mezcla; Brain se ocupa del refuerzo, la microfonía inalámbrica y la iluminación DMX. Cuando el aforo o la duración lo piden, sumamos un técnico de apoyo que no pincha: vigila niveles, cubre peticiones y resuelve incidencias sin parar la pista.
No es un set pregrabado ni una lista automática. Mezclamos vinilo, controladora y samples en directo, leyendo lo que pasa en la pista. Eso implica que la lista hablada antes del evento es una base, no un guion cerrado: si un bloque no funciona, se cambia en el momento.
Adaptamos la cabina a salones pequeños, terrazas y escenarios grandes. Necesitamos acceso al espacio con antelación para pruebas de sonido y para colocar el refuerzo sin tapar salidas ni mesas. Si el recinto limita horarios de carga o de volumen, lo aplicamos desde el primer montaje.
Recogemos por escrito los temas que no deben sonar y las canciones con significado familiar. Las peticiones del público se atienden según el momento de la noche; no todas entran, y avisamos cuando una petición rompe el hilo de la sesión. La maqueta que enviamos antes de cerrar el bolo sirve justo para eso: que sepas a qué suena nuestro criterio.
Estas condiciones se comentan en la primera conversación y quedan reflejadas antes de confirmar la fecha. Si tu evento tiene particularidades (invitados de varias generaciones, música en directo, discursos con micrófono), dilo desde el principio y lo integramos en la preparación.