"Celebramos la boda en un salón con techos bajos y nos avisaron de que el sonido podía rebotar. Llegaron dos horas antes, probaron la microfonía en la mesa del fondo y ajustaron las cajas hacia la pista. El primer baile sonó con vinilo, tal como pedimos, y no hubo un solo corte durante la cena."
Marta y Julián
Boda en salón, Vall Munguía