Correo para presupuestos y fechas
La vía más cómoda para enviar la ficha del evento: tipo de celebración, ciudad, fecha y hora de inicio. Se responde con disponibilidad y con las opciones de montaje que encajan en el espacio.
Cada fecha se revisa en el mismo orden: primero se aclara el tipo de celebración, el aforo previsto y si hay escenario o solo un rincón libre. Después se confirma el montaje, el horario de acceso al local y si el evento necesita microfonía para discursos o ceremonia. Con esos datos se prepara la propuesta y se agenda la prueba de sonido.
La vía más cómoda para enviar la ficha del evento: tipo de celebración, ciudad, fecha y hora de inicio. Se responde con disponibilidad y con las opciones de montaje que encajan en el espacio.
Para dudas sobre potencia, número de altavoces, iluminación DMX o tiempos de montaje. Mejor en horario de tarde, cuando no hay sesión en curso.
Consultas recibidas en día laborable: respuesta el mismo día o como máximo en 24 horas. Si la fecha está a menos de dos semanas, se intenta contestar en pocas horas para no dejar la reserva en el aire.
Conviene tener a mano la dirección del local, el horario permitido y si hay restricciones de volumen. Con eso se puede valorar el refuerzo necesario sin dar vueltas.
No vendemos un pack cerrado. Cada bolo se arma según el espacio, el tipo de celebración y hasta dónde quiere llegar la pista. Estos son los puntos donde se nota la diferencia entre pinchar y montar una sesión completa.
Si quieres ver cómo encajamos esto en un evento concreto, revisa el trabajo de cabina y equipo que llevamos habitualmente.
Repasamos contigo los momentos clave: entrada, primer baile, cena, apertura de pista y cierre. Así sabemos qué temas son fijos y cuáles quedan como comodín según cómo responda la gente.
Alternamos formato según el bloque de la noche. Vinilo para selección cuidada y controladora para responder rápido a peticiones y lanzar samples en directo sin cortar el ritmo.
Antes de abrir puertas medimos cobertura en el punto más alejado del salón y probamos los inalámbricos. Si hay discursos o brindis, quedan cubiertos sin sorpresas a mitad de noche.
Trabajamos igual en un salón reducido que en un escenario amplio. Refuerzo compacto, orientación de cajas y ajuste de iluminación DMX para que el sonido no invada las mesas ni el visual compita con el espacio.
Mientras uno pincha, el otro vigila micros, niveles y cualquier incidencia técnica. La pista no se queda vacía por un cable suelto o un canal que se cae.
Te enviamos una muestra de sesión para que escuches el estilo antes de reservar. Si encaja con lo que tienes en la cabeza, confirmamos fecha y pasamos a preparar la lista.
Antes de cerrar una fecha nos gusta entender el espacio, el número de invitados y el tipo de celebración. Con esos datos preparamos una maqueta de sesión grabada en cabina, con temas que encajen con el ambiente que buscas, y te la enviamos para que la escuches con calma. Si algo no cuadra, se ajusta antes de firmar nada.
También resolvemos dudas técnicas por adelantado: si la sala tiene limitación de decibelios, si hay que reforzar sonido en una zona concreta, si el montaje necesita acceso de carga o si el horario del evento obliga a un desmontaje rápido. Cuanto antes lo sepamos, menos sorpresas el día de la sesión.
Rellena el formulario con lo esencial. Si prefieres hablar directamente, también puedes llamarnos o escribirnos por correo.
Cómo trabajamos
Cada bolo sigue una secuencia que ya tenemos rodada. No improvisamos el montaje ni la selección: hay pasos concretos que se repiten en bodas, fiestas privadas y eventos corporativos, y que se ajustan según la sala, el horario y el tipo de público. Esto es lo que ocurre desde que nos escribes hasta que se apaga la cabina.
Nos cuentas tipo de evento, número aproximado de invitados, sala o espacio y horario. Con eso confirmamos disponibilidad y te enviamos una maqueta de sesión para que escuches el estilo antes de cerrar nada.
Repasamos momentos clave: entrada, primer baile, cena, apertura de pista y cierre. Anotamos temas que sí y temas que no, canciones con significado familiar y peticiones que quieras dejar fuera. De ahí sale una lista base con vinilos y digital.
Cuando la sala lo permite, vemos in situ dónde va la cabina, cómo orientamos el refuerzo y qué puntos necesitan microfonía inalámbrica. En salones pequeños priorizamos colocación sobre cantidad de altavoces.
Llegamos con margen para montar cabina, refuerzo, micros e iluminación DMX. Probamos niveles en el punto más alejado de la pista y ajustamos la luz para que acompañe sin invadir las mesas.
Mezclamos vinilo, controladora y samples en directo según cómo responda la pista. Un técnico de apoyo se queda en sala para resolver micros, peticiones y cualquier incidencia sin cortar la música.
Recogemos equipo, revisamos que no quede nada en sala y dejamos el espacio como lo encontramos. Si quieres, te pasamos un resumen de la sesión con los temas que mejor funcionaron para futuras celebraciones.
Si quieres ver cómo aplicamos esto en casos concretos, puedes revisar el perfil del proyecto o escribirnos directamente desde la página de contacto para contarnos tu fecha y tipo de evento.
No todos los bolos piden lo mismo. Una boda en un salón con techos bajos no se monta igual que una fiesta privada con escenario y 300 invitados. Estos son los tres montajes que usamos con más frecuencia, con lo que incluye cada uno y para qué tipo de espacio o celebración encaja mejor.
Salones pequeños, terrazas, cenas de empresa con aforo reducido.
Ceremonia, cóctel, banquete y apertura de pista en el mismo día.
Presentaciones de producto, galas, fiestas de empresa con escenario.
Si tu celebración no encaja exactamente en ninguno de los tres, cuéntanos el aforo, el tipo de espacio y los momentos que quieres cubrir. También puedes ver cómo trabajamos el equipo y el método de montaje antes de decidir.